Crean papel con alga marina para conservar fruta de exportación.

27 mayo 2019

Un material biodegradable y fabricado 100% con ingredientes naturales obtenidos a partir de pino radiata y de algas marinas, que además tiene propiedades antioxidantes, antibacterianas y antimicóticas que permiten prolongar la duración de los alimentos, especialmente fruta fresca, es la innovación que se desarrolla en la Región del Biobío, en una alianza estratégica entre la Universidad de Concepción y la fábrica de papel BO Paper Bio Bio, con el apoyo de Corfo.

Se trata del “papel bioactivo algal”, prototipo que es fruto de una investigación inicial apoyada por Conicyt-Fondef que ha desarrollado durante los últimos años un equipo de investigadores, encabezados por el doctor Cristián Agurto, director del Laboratorio Gibmar, del Centro de Biotecnología y Facultad de Farmacia de la Universidad de Concepción.

“El objetivo de este proyecto es validar y producir un papel bioactivo algal, que permite reducir hasta en un 60% las pérdidas de fruta por oxidación y descomposición por acción microbiana postcosecha, que se producen durante el proceso de almacenaje y transporte”, explicó Agurto.

Se trata de una innovación científica, tecnológica y empresarial muy importante para Chile: anualmente se exportan 2,6 millones de toneladas de fruta fresca, con retornos para el país que superan los US$ 4 mil millones.

De este total, entre el 3 a 5% de la fruta fresca no alcanza a llegar a la mesa de los consumidores en destinos como Estados Unidos, Europa o China, porque en el viaje se descompone, aparecen manchas negras por la acción de microbios fitopatógenos, lo que lleva a que deba ser desechada, con un gran costo económico para el sector.