Martes de oro: Gimnasia, pesas y voleibol playa pavimentan histórica jornada de Chile en Lima.

31 de julio de 2019

Un día a puro festejo para el deporte nacional. Así se puede resumir este martes especial, que registró tres medallas de oro para Chile en los Juegos Panamericanos.

En un país acostumbrado a pocos logros deportivos en general, tres preseas doradas en un poco más de dos horas se transforman en una gesta que será difícil de olvidar.

A eso de las 14:30 horas se registró la primera. El Polideportivo de Villa El Salvador fue testigo del triunfo del gimnasta chileno Tomás González.

González, también presidente de la Federación de Gimnasia, fue el mejor en la especialidad de suelo con una rutina casi perfecta (14.600 puntos) que cautivó a todos los presentes: espectadores, jueces y rivales.

Prácticamente 10 minutos después, los ojos de la delegación chilena se desviaron al Coliseo Mariscal Cáceres. En ese lugar María Fernanda Valdés peleaba por el primer puesto del levantamiento de pesas, categoría -87 kilos.

La chilena se preparaba para su último movimiento. Debía superar con éxito los 147 kilos en envión para pasar al liderato, presionar y esperar el intento final de la ecuatoriana Tamara Salazar.

La alegría nacional no pararía. A eso de las 15:30 horas los primos Grimalt saltaron a la arena del Estadio Voleibol de Playa y, aunque sufrieron más de la cuenta, no destiñeron.

Marco y Esteban ratificaron el cartel de favoritos con el que llegaron al evento y se impusieron, en tres sets, al combinado de México.

21-18, 22-24 y 15-10 fue el marcador de un partido que duró 53 minutos y que tuvo a los chilenos venciendo a los campeones pasados de la cita (Toronto 2015).

Si bien el duelo puedo haberse terminado en el segundo parcial -como lo reconocieron los propios protagonistas-, ya que desperdiciaron tres puntos de partido, lo más destacado es que los Grimalt volvieron a levantarse y se colgaron una medalla dorada que les había sido esquiva.