En el marco de la protección de la salud infantil, la Autoridad Sanitaria está llevando a cabo una serie de fiscalizaciones para inspeccionar el cumplimiento del Reglamento 114, el cual regula el etiquetado y la seguridad de los juguetes.
Esta normativa asegura que los juguetes no representen riesgos para la salud de los niños, especialmente en lo que respecta al contacto con la piel.
Uno de los aspectos clave de este reglamento es el etiquetado de los productos, que debe contener información clara en español, con advertencias y recomendaciones sobre el uso adecuado, así como indicaciones sobre la edad recomendada para cada juguete. Esta medida tiene como objetivo facilitar a los padres la elección del juguete más adecuado para sus hijos.

