La pelota está ahora del lado de la oposición tras conocerse la renuncia de Giorgio Jackson al Ministerio de Desarrollo Social acorralado por el caso Convenios.
Ese era el objetivo, y así estaba claro con el anuncio de la presentación de una acusación constitucional para el lunes, además de los condicionamientos que solicitaban para discutir agendas legislativas vitales para el gobierno como la reforma de pensiones y el pacto fiscal.
La diputada de Renovación Nacional (RN), Camila Flores, dijo que, “más vale tarde que nunca”, al ser consultada sobre la renuncia del aliado de Boric.
“Una persona que dificultó el trabajo del Gobierno, que le hizo gran daño al Gobierno y al país. El líder, el que creó Revolución Democrática, el principal partido político que está involucrado en todos los problemas de probidad”, declaró Flores.
El parlamentario del Partido Radical, Tomás Lagomarsino, dijo: “Espero que ahora, después de este impasse, podamos entrar en los temas que realmente le importan a la ciudadanía, como es avanzar en las angustiantes listas de espera que aquejan a los chilenos y chilenas”, indicó.
Para el senador por O’Higgins, Javiera Macaya (UDI), la salida de Jasckson “no es suficiente” .
“Nosotros como partido hemos estado haciendo una línea muy dura en la presentación de querellas y para que se asuman las responsabilidades penales. Pero evidentemente, también, hemos exigido desde el primer día, fuimos quizás los primeros en identificar las responsabilidades políticas en Giorgio Jackson”, expuso el senador Macaya.
“Nosotros creemos que la salida del Ministro Jackson por sí sola no es suficiente para superar la crisis, nosotros creemos que tiene que haber un cambio profundo, un entendimiento, una capacidad de darse cuenta”, agregó.
En este acorralamiento contra Jackson, una vez más lleva la batuta el partido Republicano y los demás partidos de oposición se sumaron. Este ejercicio funcionó como una especie de coalición de derecha que fue el planteamiento reciente que hizo el ex presidente Sebastián Piñera, pero que, para algunos analistas, no es tan seguro que se consolide ya que hay diferencias muy marcadas entre la derecha tradicional, Chile Vamos, y lo que llaman la derecha extrema Republicanos.
De cualquiera manera, en este momento, están obligados a mostrar disposición al diálogo con el Gobierno para discutir problemas que desde hace rato está esperando la ciudadanía como la reforma de pensiones, las llamadas listas de espera en el sector salud, deudas con profesores y el freno a la delincuencia, por mencionar algunos.

