Desde este domingo entró en vigencia la reducción de la jornada laboral a 42 horas semanales, como parte de la ley que la rebajará gradualmente a 40.
La medida forma parte de un proceso escalonado que comenzó con el paso de 45 a 44 horas, y que continuará con nuevas disminuciones en 2026 y 2028.
El cambio beneficia a trabajadores regidos por el Código del Trabajo, aunque excluye a honorarios y funcionarios públicos con estatutos especiales.
La normativa establece que la reducción debe acordarse entre empleadores y trabajadores, sin afectar remuneraciones, y abre la puerta a jornadas más flexibles, como esquemas de cuatro días laborales.

