Una preocupante señal instala el último Informe de Caracterización de la Educación Parvularia 2025.
En Chile, más de 390 mil niños entre 0 y 4 años no asisten a educación inicial, de un total cercano a 691 mil, lo que evidencia una brecha crítica en el acceso a una etapa clave para el desarrollo infantil.
El informe revela que la cobertura alcanza apenas un 43 por ciento, dejando a una gran cantidad de niñas y niños fuera del sistema en un periodo decisivo para su desarrollo cognitivo, emocional y social.
Expertos advierten que la educación inicial —considerada la de mayor rentabilidad social— no ha sido priorizada en la inversión pública.
El director ejecutivo de Fundación Choshuenco, José Manuel Jaramillo, enfatizó que los primeros años de vida son determinantes en las trayectorias educativas, señalando que la falta de acceso a educación temprana de calidad genera brechas difíciles de revertir en la etapa escolar.
El diagnóstico es especialmente crítico en los niveles medios, entre los 2 y 4 años, donde se concentran las mayores dificultades de acceso, profundizando desigualdades desde la primera infancia.
Desde el Ministerio de Educación se ha reconocido la necesidad de fortalecer este nivel, aunque expertos advierten que aún faltan decisiones estructurales concretas para ampliar cobertura y asegurar calidad.
Además, el impacto de esta brecha va más allá del aprendizaje, ya que expone a los niños a mayores condiciones de vulnerabilidad, dificultades socioemocionales y riesgos en su salud mental.
Estudios internacionales indican que acceder a educación inicial puede reducir la deserción escolar en un 18,4 por ciento y la repitencia en un 5,2 por ciento.
El llamado es claro: convertir la educación parvularia en una prioridad país, fortalecer la cobertura y apoyar a las familias, porque —advierten— el desarrollo futuro de la sociedad comienza en la primera infancia.

