Bajo monitoreo permanente se mantiene el puente que cruza el Río Cachapoal en Rancagua, una de las principales conexiones de la capital regional, ante la proximidad de la temporada invernal.
La estructura, parte de la Ruta Travesía, ha estado en observación desde los episodios de 2023, cuando el aumento del caudal obligó a suspender el tránsito por motivos de seguridad.
Con 512 metros de longitud y construido entre 1894 y 1898, el viaducto —que une Rancagua con Olivar— presenta un historial reciente de restricciones y medidas preventivas, como pistas únicas y control constante ante lluvias intensas.
Pese a que actualmente funciona con normalidad, autoridades lo consideran un punto crítico frente a eventos climáticos, debido al impacto que podría generar el comportamiento del río en su estructura.

