La bancada de diputados de la UDI exigió este martes la renuncia del ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela (FRVS), por haber instado a que los alcaldes de comunas rurales «dejen de llorar» pidiendo recursos para seguridad.

Al abordar, en entrevista con La Tercera, la situación de seguridad en el campo chileno tras el homicidio de un matrimonio en Graneros, el secretario de Estado afirmó: «Dejémonos de llorar; los municipios tienen más plata porque con el royalty minero les metimos plata a los municipios rurales».

Pero, escuchemos el contexto de estas declaraciones del Ministro Valenzuela:

Las palabras del Ministro Valenzuela generaron dura respuesta, ya que fueron consideradas «indolentes» y se le reprochó no tomar medidas para coadyuvar a garantizar la seguridad de los agricultores.

La diputada Natalia Romero ha alzado la voz frente a la crítica situación de inseguridad que afecta a las zonas rurales de la región de O’Higgins, particularmente en comunas como Graneros, Codegua y Mostazal.

En una declaración contundente, la parlamentaria denunció el aumento de la delincuencia, que incluye asesinatos, robos diarios y la presencia de bandas armadas, lo que ha sumido a las familias en un clima de miedo e incertidumbre.

Ante esta situación, Natalia Romero, junto a otros parlamentarios, ha solicitado la renuncia del ministro de Agricultura.

La diputada Marcela Riquelme, también de la región de O’Higgins consideró desafortunadas las declaraciones del ministro Valenzuela.

 

El diputado por la Región de O’Higgins, Eduardo Cornejo (UDI), llamó al ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela, a disculparse con los alcaldes y habitantes de las comunas rurales del país, luego que en el marco del homicidio de un matrimonio en Graneros, que fue asesinado a sangre fría dentro de su propio hogar, la autoridad llamara a los jefes comunales a “dejar de llorar”, emplazándolos a realizar una mayor inversión en materia de seguridad, como la compra de cámaras de televigilancia.

Exigen renuncia de Ministro de Agricultura por instar a “dejar de llorar” a alcaldes rurales que reclaman mayor inversión en seguridad