El pasado sábado, el candidato presidencial José Antonio Kast visitó San Vicente de Tagua Tagua para reunirse con autoridades de derecha —alcaldes, concejales, parlamentarios en ejercicio y electos— con el objetivo de coordinar lineamientos para la campaña de segunda vuelta. El abanderado aseguró que Chile vive una profunda crisis en seguridad, salud, educación y vivienda.

En su diagnóstico, la inseguridad ha golpeado especialmente a la región de O’Higgins. Recordó hechos recientes de violencia en zonas rurales, denunciando que el crimen organizado y el narcotráfico se han extendido a comunas que antes se consideraban tranquilas. Aseguró que las autoridades no han hecho lo suficiente para detener el avance delictual.

Kast explicó que, para revertir este escenario, se requieren medidas “duras y difíciles”. Propuso recuperar el control del sistema penitenciario para impedir que bandas delictuales sigan operando desde las cárceles. Además, detalló un plan de “triple escudo” de seguridad: un refuerzo fronterizo y otro interno que contemple controles tipo aduana policial, el uso de portales lectores de patente y unidades móviles especializadas en persecución delictual, junto con la implementación total del plan de cuadrantes para asegurar presencia policial permanente.

Sobre migración, Kast fue enfático en que no habrá regularizaciones automáticas para quienes ingresen de manera irregular. Anunció que comienza un plazo de 102 días para abandonar el país llevando sus pertenencias y ahorros; de no cumplirlo, quienes sean detectados en controles de identidad serían expulsados “con lo puesto”. Indicó también que toda regularización futura deberá iniciarse desde el país de origen.

Kast recibió apoyo de Chile Vamos desde la comuna de San Vicente